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La meta de 1,5 °C del Acuerdo de París ya no es alcanzable, advierte la ONU
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la oportunidad de contener el calentamiento en 1,5 °C sin superarlo ya se perdió. Para volver a esa meta hacia fin de siglo, las emisiones deberían reducirse con rapidez en las próximas décadas.
Redacción Pico Tecno
· Actualizada 22 de octubre de 2026 a las 13:03
2 min de lectura
(Gobierno de Chile / Wikimedia Commons · CC BY 2.0)
La meta fijada en 2015 por el Acuerdo de París, que buscaba limitar el calentamiento global a 1,5 °C hacia 2100, se volvió inalcanzable en el plazo de una sola década, según informó unric.org a partir del Informe sobre la Brecha de Emisiones 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El documento, titulado "The Point of Return", sostiene que la ventana para cerrar esa brecha sin superar el límite se cerró.
De acuerdo con el informe, superar los 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales es ahora una situación inminente e inevitable. El PNUMA advierte que cada fracción de grado y cada año adicional de calentamiento por encima de ese umbral aumentan el riesgo de cambios irreversibles en las capas de hielo, el carbono almacenado en el permafrost, la circulación oceánica y los sistemas de arrecifes de coral.
Frente a este escenario, la prioridad pasa por mantener el calentamiento por debajo de los 2 °C y, a partir de allí, regresar a 1,5 °C antes de que termine el siglo. Para lograrlo, las emisiones globales de gases de efecto invernadero deberían bajar un 18% hacia 2030, un 45% hacia 2035 y un 69% hacia 2040, tomando como referencia los niveles de 2025.
La trayectoria actual está lejos de esas cifras. Incluso si se cumplieran por completo las contribuciones determinadas a nivel nacional, es decir, los compromisos que asumen los gobiernos, las emisiones solo caerían entre un 5% y un 8% para 2030, y entre un 11% y un 15% para 2035. El informe plantea que el esfuerzo necesario equivale a reducir cerca de un 6% por año hasta 2035.
Qué debería cambiar en la energía
El informe describe varios frentes de acción. Entre ellos, triplicar la capacidad de las fuentes renovables para 2035 respecto de 2025 y reducir de forma gradual la participación del carbón, el petróleo y el gas en la producción energética. Según el documento, para 2035 esas participaciones deberían caer un 55%, un 15% y un 5%, respectivamente, y para 2040 las bajas tendrían que ser de al menos 75%, 30% y 35%.
Electrificar y acelerar la energía limpia en todos los sectores.
Invertir en redes eléctricas y en almacenamiento de energía.
Mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones de metano.
Frenar y revertir la deforestación.
Además, el PNUMA estima que hacia fin de siglo harían falta extraer de la atmósfera 320 gigatoneladas de CO2, cifra equivalente a ocho veces las emisiones registradas en 2024. Para eso se mencionan tanto soluciones biológicas, como la reforestación, como tecnológicas, que incluyen la compresión, la mineralización y el almacenamiento subterráneo del dióxido de carbono.
Pese al panorama, el organismo considera que todavía es posible acelerar el ritmo. La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, señaló que la capacidad mundial de energía renovable creció tres veces más rápido de lo previsto desde la adopción del Acuerdo de París, mientras que la instalación de energía solar fotovoltaica se aceleró siete veces más. El informe también destaca que el suministro energético de carbón y petróleo creció más lento de lo proyectado, aunque advierte que los avances siguen siendo insuficientes, sobre todo en lo referido a combustibles fósiles y deforestación.