Según informó Phys.org, un equipo liderado por el Southwest Research Institute utilizó el telescopio espacial James Webb, de la NASA, para estudiar los granos de hielo que se desprenden del cometa 3I/ATLAS.
Se trata de un objeto interestelar, es decir, un cuerpo que proviene de fuera del sistema solar. Es apenas el tercer caso de este tipo que se identifica, después de 1I/ʻOumuamua y 2I/Borisov, por lo que cada observación aporta información poco frecuente.
De acuerdo con las observaciones, las partículas que se liberan del cometa son agregados diminutos formados por agua en estado sólido y polvo. Su tamaño ronda un micrón o incluso menos, es decir, una milésima de milímetro o menos.





