Según informó Ars Technica, un investigador dio a conocer que un grupo de atacantes todavía no identificado logró controlar más de 300 nodos de salida de Tor. De acuerdo con lo reportado, los modificaron para dar prioridad al tráfico de correo electrónico sin cifrar y para redirigir las conexiones SSH hacia servidores bajo control de los atacantes.
Tor es una red que permite navegar con mayor anonimato, y sus nodos de salida son los últimos servidores por los que pasa el tráfico antes de llegar a su destino final. Como el contenido que atraviesa esos nodos puede quedar expuesto si no está cifrado, un nodo comprometido representa un riesgo importante para quienes lo usan.
Según los voluntarios que operan la red Tor, la intrusión empezó a fines de agosto. El atacante usó una contraseña válida que había sido reutilizada para acceder a un servidor de administración de Tor e instaló allí Ebury, una puerta trasera diseñada para Linux que fue descubierta hace 12 años.





