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Profesores de Stanford demandan a Anthropic por usar sus libros piratas para entrenar a Claude

Seis profesores de Stanford, entre ellos Tobias Wolff, reclaman indemnizaciones por el uso no autorizado de sus obras para entrenar los modelos de Claude. Su caso se suma a una serie de litigios sobre el uso de material protegido por la inteligencia artificial.

Redacción PicoTecno

Profesores de Stanford demandan a Anthropic por usar sus libros piratas para entrenar a Claude

Según informó stanforddaily.com, la empresa de inteligencia artificial Anthropic habría copiado sin autorización y obtenido de forma ilegal obras de más de diez profesores de la Universidad de Stanford para entrenar a sus modelos Claude. Entre los docentes mencionados figuran Tobias Wolff, Abraham Verghese, Chang-Rae Lee, Daniel Mason, Hayagreeva Rao y Myra Strober.

El caso central es Bartz v. Anthropic. En esa causa, el juez federal William Alsup determinó que la compañía no podía seguir utilizando libros pirateados para armar una biblioteca central permanente. Sin embargo, el magistrado consideró que la compra legal de libros para entrenar los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM, por sus siglas en inglés) podía encuadrarse como uso legítimo, comparando el proceso con la forma en que una persona lee, asimila y recuerda el estilo y los temas de un libro.

El acuerdo alcanzado en ese juicio asciende a 1.500 millones de dólares y está destinado a autores y editoriales de casi 500.000 obras registradas. Wolff y otros 27 autores consideran que esa cifra no alcanza. De hecho, Wolff y Chang-Rae Lee decidieron quedar excluidos del acuerdo y presentaron en mayo de 2026 una demanda individual, llamada Cruz v. Anthropic, en la que piden un juicio con jurado y una indemnización de hasta 150.000 dólares por obra infringida. El monto del acuerdo original ronda los 3.000 dólares por obra.

Los demandantes sostienen que la empresa descargó, reprodujo y distribuyó sus libros desde bibliotecas piratas como LibGen y PiLiMi, y que almacenó esos archivos en una biblioteca central. Si prosperan, podrían obtener una orden judicial permanente que impida utilizar sus obras para entrenar a Claude. Wolff explicó que el acuerdo general no cubría con suficiente detalle la responsabilidad de la empresa, por lo que decidieron avanzar por una vía más específica.

El caso se inscribe en un escenario más amplio. Según la nota, autores, artistas visuales y medios como The New York Times y Getty Images presentaron más de 70 demandas por infracción de derechos de autor contra empresas de inteligencia artificial. Mientras tanto, el Authors Guild, la asociación de escritores de Estados Unidos, impulsa otros juicios, entre ellos uno contra OpenAI y Microsoft, y trabaja con el Congreso en una ley nacional que obligue a licenciar las obras utilizadas para entrenar estos sistemas. Para el colectivo, la discusión de fondo es cómo garantizar que los autores reciban una compensación y que el público tenga claro qué material está protegido.

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