De acuerdo con la información publicada por asia.nikkei.com, la deuda fuera de balance que las grandes empresas tecnológicas de Estados Unidos acumulan por compromisos vinculados a la inteligencia artificial sigue creciendo y casi se duplicó en seis meses, hasta unos US$ 3,2 billones.
Este tipo de deuda no figura como pasivo en el balance principal de una compañía. Suele tratarse de contratos y compromisos a largo plazo, como acuerdos de alquiler de infraestructura o de capacidad de cómputo, que la empresa asume pero que no se registran del mismo modo que un préstamo tradicional.
El medio señala que los compromisos y obligaciones de empresas como Google y Meta, entre otras, llegan a representar cerca del 80% de sus activos. Según el texto, el dinero se destina en buena medida a la infraestructura de IA, como los centros de datos que operan compañías como Amazon en distintos estados del país.





