Según informó Tech Xplore, un grupo de investigadores, entre ellos integrantes de la Universidad de Tokio, desarrolló un nuevo método para construir inteligencia artificial (IA) basada en física. La propuesta permite reducir de forma notable la cantidad de cálculos que estos sistemas necesitan para funcionar.
La IA basada en física aprovecha el comportamiento natural de los sistemas físicos para procesar información, en lugar de depender únicamente de operaciones matemáticas realizadas por procesadores convencionales. Según la fuente, el enfoque busca que el sistema sea más sencillo tanto en la forma en que aprende como en su estructura.
Para demostrar la idea, los investigadores la implementaron en un sistema de computación óptica, es decir, un equipo que usa la luz para procesar datos. Esta demostración muestra que el concepto puede aplicarse a hardware real.





